El control de la coagulación se encuentra entre los principales desafíos en la operación de las Plantas de Tratamiento de Agua Potable (PTAP), ya que durante la gestión se exige una adaptación continua a la variabilidad del agua bruta, siendo frecuentes las alteraciones físico-químicas causadas por eventos climáticos o cambios en la captación.
La coagulación es una etapa crítica, que determina la formación adecuada de los flóculos (acumulaciones de residuos que interactúan con el coagulante) y, consecuentemente, la remoción de partículas en suspensión.
Normalmente, el control de la dosificación de productos químicos, como el PAC (policloruro de aluminio), el sulfato de aluminio o el sulfato férrico, entre otros, se basa en análisis de laboratorio periódicos, especialmente el Jar Test (ensayo de jarras).
Aunque es fundamental, el Jar Test presenta una limitación de tiempo. El intervalo entre la toma de la muestra, el análisis y el ajuste de las bombas de dosificación crea un fuerte desfase operativo. Cuando la dosificación finalmente se corrige, las condiciones del agua que está entrando en la planta pueden ser completamente diferentes a las que fueron testadas.
Para compensar este retraso y garantizar la calidad del agua tratada, la operación suele adoptar un "margen de seguridad sistémico", lo que frecuentemente conduce a una sobredosificación de coagulantes.
El problema es que este enfoque eleva directamente los costes operativos. Además, altera el pH del agua y sobrecarga el decantador y los filtros, exigiendo retrolavados mucho más frecuentes.
Digimed en el control de la coagulación de su PTAP
Para eliminar este retraso y asegurar el control de la coagulación, el monitoreo continuo se vuelve indispensable en las PTAP de alto rendimiento. En lugar de depender únicamente de muestreos esporádicos, la tecnología de monitoreo continuo permite medir las cargas electrocinéticas de las partículas en tiempo real.
Es exactamente en este contexto donde entran instrumentos avanzados, como el Monitor de Coagulante AI-ZT-HP de Digimed. Operando directamente en el proceso, el instrumento actúa como un sensor analítico dinámico, leyendo las fluctuaciones del agua bruta ininterrumpidamente.
Al identificar la demanda exacta en cada instante, el analizador, transmisor y controlador procesa los datos y, por medio de la salida de control de 4 a 20 mA (PID), ajusta automáticamente el flujo de las bombas dosificadoras. Se crea, de este modo, un lazo de control cerrado que opera con la máxima precisión y eficiencia.
Los beneficios de esta implementación van mucho más allá de la modernización de la infraestructura. La adopción de esta tecnología se sustenta en tres pilares estratégicos:
- Estabilidad y seguridad del proceso: el sistema neutraliza los picos de variación del agua bruta. Con esto, la coagulación y la floculación operan constantemente en su máxima eficiencia, garantizando la calidad continua del agua tratada.
- Eficiencia operativa: la formación correcta de los flóculos reduce drásticamente el arrastre de lodo hacia los filtros. En la práctica, esto disminuye la frecuencia de los retrolavados, aumentando la disponibilidad de la planta y ahorrando agua de servicio.
- Economía de insumos químicos: el monitoreo online asegura la inyección exacta de coagulante, eliminando cualquier desperdicio. Esta precisión genera un Retorno sobre la Inversión (ROI) acelerado, impulsado por la reducción significativa en la compra de químicos.
Para las PTAP que aún operan bajo el modelo exclusivo de ajustes manuales, la transición hacia la lectura continua ha dejado de ser una tendencia. Hoy en día, es un requisito crucial de competitividad, eficiencia y seguridad sanitaria.
Si su objetivo es la reducción de costes y la máxima eficiencia físico-química, el Monitor de Coagulante AI-ZT-HP es la solución indicada.
¡Hable con nuestros especialistas y descubra cómo el Monitor de Coagulante puede contribuir con su planta!